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La unión de los sistemas de tuberías sintéticas requiere precisión

La unión de los sistemas de tuberías sintéticas requiere precisión

17 enero 2011

El eslabón más vulnerable del alcantarillado interior y los sistemas de conductos a presión es la conexión. La conexión profesional de las  tuberías de PVC es un trabajo que requiere cada vez más precisión a medida que el diámetro aumenta.

La calidad definitiva de un sistema de tuberías depende en su mayoría de la calidad del material, el adhesivo y la pericia del instalador. Es un hecho consumado que el instalador trabaja principalmente con el producto que está acostumbrado a usar y que le gusta usar. La práctica demuestra que, sobre todo en el caso de las restauraciones, todavía se realizan trabajos de soldadura tradicional. Para las instalaciones de calefacción central y agua potable, a los instaladores les gusta hacer uso de conexiones roscadas con sellante de cáñamo tradicional, cinta de teflón o un cable de PTFE (politetrafluoroetileno). Las tradiciones también son sagradas para la unión de PVC. No hay nada malo en esto, pero las autoridades de inspección son implacables. La aplicación incorrecta del producto o el tratamiento inadecuado pueden traducirse en daños con el tiempo y en muchos casos el contratista es quien carga con el problema. Por tanto, un buen conocimiento del producto junto con la experiencia, son la clave para una unión duradera. La mayoría de las aplicaciones de tuberías de PVC en los Países Bajos son conductos a presión (de entre 16 mm y 315 mm) y sistemas de drenaje (de entre 40 y 160 mm).

El adhesivo de PVC produce las llamadas juntas soldadas en frío. Además de PVC, el adhesivo también contiene aditivos y disolventes. El revestimiento de la tubería y la conexión se disuelve tan pronto como se aplica el adhesivo. Como el disolvente se evapora, el conjunto tiene las mismas propiedades que la tubería y el accesorio; en otras palabras, la resistencia mecánica, química y a las temperaturas es la misma. Los elementos que se han unido se convierten en una unidad. Esto también significa que el disolvente desaparece del adhesivo cuando el bote se abre por primera vez. Los adhesivos tienen una vida útil media de 12-24 meses. El máximo se alcanza si el instalador mantiene el bote cerrado tanto como sea posible. Si el adhesivo se espesa o cambia de color ya no puede utilizarse.

(El artículo anterior se publicó en la publicación comercial Installatie en Sanitair [editor Reed Business]). 


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